Los errores más comunes al conservar la fruta en verano (y cómo evitarlos)

Conservar la fruta en verano

El verano es sinónimo de un sinfín de frutas de temporada, pero las altas temperaturas también juegan en su contra. Seguro que alguna vez has comprado fruta con toda la ilusión y, al cabo de un par de días, ya estaba demasiado madura o incluso estropeada.

La buena noticia es que muchos de estos problemas tienen fácil solución. Estos son los errores más comunes al conservar la fruta en verano y cómo evitarlos.

1. Guardar toda la fruta en la nevera

Aunque parezca lo más lógico, no todas las frutas necesitan frío. Algunas, como los melocotones, nectarinas, albaricoques, mangos o aguacates, siguen madurando mejor a temperatura ambiente.

Déjalas fuera de la nevera hasta que alcancen su punto óptimo. Una vez maduras, puedes refrigerarlas para alargar su frescura unos días más.

2. Dejar la fruta al sol o cerca de una ventana

La luz directa y el calor aceleran el proceso de maduración. Una cesta de fruta junto a una ventana puede hacer que la fruta se estropee mucho antes. Lo ideal es colocarla en un lugar fresco, seco y bien ventilado.

3. Lavar toda la fruta nada más comprarla

Es una costumbre muy común, pero la humedad favorece la aparición de moho y acelera el deterioro de muchas frutas, especialmente las más delicadas. Lo mejor es lavarlas justo antes de consumirlas.

4. Mezclar frutas

Almacenar todas las frutas juntas sin tener en cuenta su grado de maduración, el peso que ejercen unas sobre otras o el espacio entre ellas, puede afectar a su conservación. 

Si quieres que tu fruta dure más, sepáralas siempre que sea posible. Una buena idea es colocar la fruta en diferentes cestas amplias donde circule el aire.

6. Guardarlas directamente en la bolsa

Si al volver de la frutería no retiras la bolsa, o incluso la bandeja de plástico inferior, se puede acumular un exceso de humedad. Las bolsas cerradas atrapan humedad y aceleran el moho. Es importante permitir que alimentos frescos puedan respirar.

7. Comprar más de la que vas a consumir

Las frutas de verano son tan apetecibles que es fácil dejarse llevar. Sin embargo, si compras más cantidad de la que puedes consumir en pocos días, aumenta el riesgo de desperdicio. Es preferible hacer compras más frecuentes y disfrutar siempre de fruta fresca.

Un último consejo

Si alguna fruta ya está muy madura, no la tires. Puedes darle una segunda vida preparando batidos, helados caseros, mermeladas, salsas, o añadiéndola a yogures y smoothies. Además de ahorrar, reducirás el desperdicio alimentario.

Con unos pequeños cambios en la forma de conservarla, podrás disfrutar durante más tiempo de todo el sabor y las propiedades de las frutas de temporada.